lunes, 25 de junio de 2018

La peregrina de nuevo.

Pues hemos vuelto a dibujar la peregrina de Pontevedra otra vez tampoco ha tenido demasiado éxito y he tenido que volver a destruir otro dibujo más Iván cientos de ellos es que estoy toda la mañana configurando el teléfono otra vez que he tenido que resetearlo porque estaba fallando muchísimo pero ya por lo menos puedo dictar las entradas del blog con la voz aunque no quede muy bien por los signos de puntuación pero no me molestó demasiado para el éxito que tengo me da igual ahí va la foto

martes, 19 de junio de 2018

Más dibujitos.

Son unos dibujos que me encargaron, dos versiones de la plaza de la leña y el convento de Santa Clara, de Pontevedra, y que luego no quisieron comprarme. De la rabia que me dio fueron destruídos IN HIS FUCKING FACE.
Y luego un autorretrato, así medio a la remanguillé.
Ah, y una historieta que se me ha ocurrido hoy.

No sé lo que será subir al everest, pero vamos, salir de la puta calle de pie se me antoja tarea imposible.

Algunos lo habrán conseguido de rodillas, pero ese no es mi tema, lo siento.

lunes, 11 de junio de 2018

Seguimos por aquí.

Bueno pues, llevaba una temporada con dificultades y no he podido escribir nada en todo este tiempo, pero sigo haciendo cosas.
Un par de acuarelas ( Playa de Conil, Prepirineos Navarros) y dibujitos de la Catedral de Lugo, la de Ourense y "El puto arquito de los cojones" (revisited) de la plaza mayor de Ourense.
Contento de volver a estar por aquí.

lunes, 18 de julio de 2016

El mosquitero (y 2)

Llegué a una placita donde había algunos bares, con sus terrazas correspondientes.

Entro en un bar, pido una caña.

- ¿Y el pájaro?
- Se ha caído de un nido, no sé que hacer con él.

El pájaro seguía en mi cabeza, tan tranquilo. Bien agarrado a mi pelo.

- El pequeño y siempre inquieto mosquitero común, o philloscopus collybita,  es una de las aves más frecuentes en Europa, donde su población se cifra en varias decenas de millones de parejas. En España no resulta muy habitual como reproductor, pero sí es, en cambio, muy abundante como invernante y en los pasos migratorios. Durante la época de cría se instala sobre todo en zonas boscosas del noreste peninsular, pero durante el resto del año ocupa una gran variedad de ambientes, como carrizales, áreas con matorral, riberas o parques, de gran parte de la Península y Baleares.
- Ah, gracias, no lo sabía.

Llegan unas niñas de unos diecisiete años.

- Aaaay, qué bonito.
- Se ha caído de un árbol.
- Espera, que llamo a mi padre, que es veterinario. Papá, ¿tú tienes por ahí comida para un insectívoro? Blablablá.
Lo mejor será llamar al 112 (Llama)
- No llames, por favor.
- Que sí, que sí.

- (Policía local) Buenas tardes. ¿Qué es lo que ocurre?
- Nada, si han sido ellas. Sólo este pájaro que he recogido del suelo. Ya les dije a estas chicas que no llamaran a nadie, que ya me lo llevo yo.
- Usted aquí no se lleva nada. A ver, documentación.

El policía local se puso unos guantes, se hizo cargo del animalito  y me animó a marcharme. Yo les dije a las niñas que el insectívoro acabaría en un cubo de basura y ellas se pusieron tristes.

Me largué, escupiendo en el suelo sin que me viera nadie.

El mosquitero (1)

Juro que lo que voy a escribir aquí es completamente cierto. Puede que sea adornado con alguna frivolidad literaria pero es, esencialmente, lo que ocurrió una tarde primaveral del año pasado.

Me encontraba a la vera del Duero, en una ciudad que no especificaré. Conseguí unas monedas y compré algo de pan, embutido y una litrona. Me senté en unas escaleras, al lado de un jardincito con algunos árboles.

Me comí la mortadela. Y estaba terminándome la cerveza cuando apareció a mis pies, aleteando desesperado, un pollo de lo que, en principio, creí era una golondrina. Después me contaron que era un mosquitero, de la misma familia. Cazan insectos al vuelo y se mueven prácticamente como los murciélagos. Una cola en forma de V y alas puntiagudas.

Creo recordar que era casi del todo negro, menos alguna manchita en las alas y el pecho. Intentó huir con toda su energía pero no me costó demasiado atraparlo. Al cabo de un par de minutos se tranquilizó y dejó de luchar. El calor de mi mano, no sé, la protección quizá, ¿el agotamiento?

Terminé la cerveza con el pájaro posado tan tranquilo en los pliegues de la entrepierna de mis vaqueros y mastiqué tres o cuatro hormigas con las que hice una pasta que puse en la punta de mi lengua. Se la acerqué a su pico hasta tocarlo, como una madre. Pero no hizo ni caso.

Coloqué al animal sobre mi cabeza, pensando que me cagaría encima, y agarré mi mochila. Tiré la basura a la papelera y me puse a caminar.

Se escuchaban risas a mi paso, pero al pájaro no le importaba. Y a mí, menos.

(Continuará, o no)

sábado, 16 de julio de 2016

Gracias.

A ese pequeño, pero selecto, grupo de followers que han soportado mis paridas, desbarres e idas de olla.
Y todos esos FAV y retuises que me han emocionado.

Se acabó la nota de prensa.

sábado, 5 de marzo de 2016